«Tus caminos me conducen a un oasis de anémonas prohibidas y lenguajes encontrados. Mi voluntad será una cíngara sentada sobre una duna que derrama lágrimas de cera en la arena. Tu soledad, un oboe quieto que me incita a una danza irremediable de hormigas y deseos».
Concha Benito, «Tus nombres de tiza», 2014
Le pedí a mi amiga Concha Benito permiso para inspirarme en sus poemas para hacer un libro de artista (¡gracias!) Había mucho donde elegir, pero «Tus caminos» llamó mi atención por el uso de imágenes que me resultaban conocidas. Inmediatamente vino a mi memoria el Aduanero Rousseau, y decidí recrear sus personajes y escenarios por partida doble, pues una de las copias iba a ser para la autora.
Mis témperas me acompañaron en vacaciones y dediqué varias mañanas, deliciosas, al libro. Un libro con papel de algodón, plegado, caligrafiado a mano, pintado a témpera, con gofrado en la cubierta.